16 de marzo de 2017
Literatura latinoamericana rica en contenido pero carente de lectores

Fuente: Prensa Filcar/M.M/CNP 6561 Untitled document

 Carlos Cortés, escritor, ensayista y periodista de origen costarricense, considera que a la literatura latinoamericana no le hace falta nada, desde el punto de viste del texto, porque a su juicio es una de las mejores. Sin embargo, cuestiona que la misma carece de lectores, porque nos hemos convertido, afirma en analfabetas funcionales.
 
En Latinoamérica, nos encontramos que las personas después de salir de las escuelas y hasta de las universidades, dejan de leer, no son lectores permanentes. Y si leen en algunos casos, no apuestan por una nueva propuesta,  sino por el Best seller, afirmó  Cortés durante su visita a la Feria Internacional del Libro del Caribe.
 
Considera que en materia cultural es necesario que los Estados apoyen a sus escritores con la traducción de los textos y la creación de un mercado editorial latinoamericano para  penetrar los mercados internacionales.
 
En la actualidad nos leemos muy pocos unos a otros, porque los libros no se consiguen, aunque esas ediciones estén amparadas por sellos internacionales. Creo que los Estados, como lo hacen México, Colombia y Chile, deben apoyar a sus escritores, a través de políticas de traducción, en apoyo a editoriales internacionales que quieren a esos autores, pero que no tienen los recursos necesarios para penetrar esos mercados.
 
Adelantó que para este año lanzará en Centroamérica  una novela breve sobre la relación entre el escritor inglés Graham Grene y el general panameño Omar Torrijos, y otra de carácter histórico, cuya temática está basada en el asesinato y el misterio.
 
Sostiene que existen tres grandes corrientes en la literatura actual Latinoamericana: Por un lado la enorme preocupación por la violencia. El problema de la identidad y de la  auto-.ficción  y  el tema de la recuperación del fragmento.
 
El fragmento  está en contra de la novela  total, que persiguió de alguna manera el boom y la literatura de hace 40, 50 años, la literatura actual, más bien se basa mucho más en un mundo fragmentario que de alguna manera se expresa a través de un discurso realista que rompe con este estereotipo de lo real maravilloso y del realismo mágico.